cómo ayudar a los niños concebidos por gestación subrogada a adaptarse a un nuevo hermano
¿Está pensando en aumentar la familia a través de la gestación subrogada otra vez? Este artículo ofrece información y orientación para las familias que ya tienen hijos y desean volver a someterse al proceso de gestación subrogada. El Dr. Ilan Tabak Aviram proporciona pautas detalladas para cada paso del proceso para ayudarles a usted y a sus hijos a afrontar este viaje y promover un entorno familiar positivo y de apoyo.
Preparación para el nacimiento
¿En qué momento debo comunicar a mis hijos la ampliación de la familia prevista y el viaje al extranjero?
Es importante dejar tiempo suficiente antes del nacimiento para que sus hijos procesen los sentimientos que les produce la noticia. Recuerde que el sentido del tiempo de los niños es distinto del nuestro y que para ellos un mes a veces parece una eternidad. Por tanto, el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde, es en torno a las semanas 27-30 (si se esperan gemelos, preferiblemente antes, en torno a las semanas 25-28).
¿Cuál es la mejor manera de comunicar a mis hijos que esperamos un bebé?
Como no hay una barriga de embarazada en casa para ayudar a ilustrar el proceso, considere la posibilidad de utilizar un medio visual, como un libro pequeño y sencillo que pueda preparar. El libro debe describir de forma sencilla los puntos principales de la trama prevista. Si los niños son más pequeños, el libro debe contener sobre todo dibujos y, a medida que aumenta la edad, se pueden añadir más palabras.
Empiece la historia familiar con fotos de ustedes juntos: elija fotos que reflejen el amor y la calidez de su familia. Añada una foto de la barriga en crecimiento, símbolo del comienzo de la aventura. Una foto de un avión llevará a sus hijos de viaje. A continuación, presente el destino del nacimiento y, si tiene fotos del lugar donde nacerá el bebé, sería perfecto. Finalice la historia con fotos de su cálido hogar y del parque infantil para mostrar que el viaje vuelve a casa.
Se recomienda incluir fotos del destino del nacimiento (si hay una foto específica del hotel, por ejemplo, es estupendo) y también una foto de un recién nacido. Conviene terminar el libro con fotos de su casa para enfatizar que al final del viaje vuelve a casa, a la rutina familiar.
Debe leer el libro con su hijo/a por primera vez. Después, deje que su hijo/a decida cómo quiere participar. Es posible que algunos niños necesiten espacio para procesar la información. Los recordatorios ocasionales o las relecturas pueden ayudar, pero no insista. El vuelo es una oportunidad perfecta para releer el libro con su hijo/a y reforzar la ilusión por el nuevo bebé.
¿Debo informar a mi hijo/a sobre los próximos cambios en la rutina familiar?
Es mejor dejar que su hijo/a haga preguntas en lugar de imponerle ideas negativas. Por ejemplo, en lugar de decir «tendremos menos tiempo para ti», conviene más presentar el próximo acontecimiento como algo positivo y emocionante. Cualquier implicación negativa, si es que hay alguna, la descubrirá su hijo/a por su cuenta cuando la encuentre.
Viaje y nacimiento
Al considerar la posibilidad de solicitar la ayuda de los miembros de la familia, es fundamental recordar las necesidades de su hijo/a mayor. Mientras se concentra en dar la bienvenida a su nuevo bebé, su primogénito necesitará más atención y compañía. Tener cerca una cara conocida durante el parto y el posparto inmediato puede tranquilizarles enormemente. Un horario rotativo de miembros de la familia puede ayudar a garantizar que su hijo/a mayor se sienta querido/a y apoyado/a durante esta transición.
Viajar puede suponer un gran cambio para los niños, por lo que es de gran ayuda establecer una nueva rutina durante las vacaciones que incorpore elementos familiares de casa. Esto puede ayudarles a sentirse más seguros y cómodos en un nuevo entorno. Pasar tiempo con los niños también puede ser beneficioso para la socialización y la adaptación.
Recuerde que a algunos niños les puede resultar más difícil adaptarse a las nuevas rutinas y entornos, así que tenga paciencia y comprensión. Aunque estará ocupado/a con el nuevo bebé, trate de reservar tiempo para su hijo/a mayor. Ayúdeles a adaptarse a su nuevo entorno y demuéstreles que está ahí para apoyarles.
Es aconsejable que los niños pequeños no entren en la sala de partos. Aunque el parto es una ocasión feliz, también puede ser bastante estresante y conllevar imprevistos. Un entorno así puede resultar sobrecogedor para los niños.
Es importante que el primer encuentro entre su hijo/a mayor y el recién nacido tenga lugar en un ambiente tranquilo y relajado, preferiblemente fuera del hospital. Si no es posible, una buena opción es una zona tranquila y apacible dentro del hospital, como una habitación familiar o una sala de espera silenciosa. El encuentro inicial debe ser lo más informal posible, permitiendo que su hijo/a se acerque al bebé a su propio ritmo. Evite mostrar signos de presión o urgencia durante esta interacción. Algunos niños mostrarán un gran interés por el bebé, mientras que otros se limitarán a mirar y continuarán con sus actividades. Es importante aceptar las diferentes reacciones y evitar desilusionarse si el encuentro no sale como esperaba.
Vuelta a casa y adaptación en los primeros meses
En los dos meses previos al nacimiento y en los primeros meses posteriores, es recomendable evitar hacer cambios importantes en las rutinas de sus hijos. Esto incluye dejar el chupete, interrumpir la alimentación con biberón, cambiar de cama o de habitación o cambiar de guardería. Si tenía previsto un cambio de este tipo, es mejor posponerlo al menos 3-4 meses después del nacimiento. Si bien puede haber circunstancias inevitables que requieran cambios (como mudarse), es importante recordar que adaptarse a estos cambios puede resultar más difícil para los niños pequeños.
Después del nacimiento, su hijo/a mayor puede mostrar algún comportamiento regresivo, como retomar viejos hábitos que había superado. Por ejemplo, algunos niños pueden volver a usar el chupete o pedir que los empujen en un cochecito aunque ya puedan andar solos. Es importante permitir estos comportamientos y no ignorar comentarios como «Yo también soy un bebé». Estos momentos de regresión deben permitirse, dentro de unos límites razonables, ya que intentar detenerlos bruscamente puede, de hecho, reforzar el deseo de regresión de su hijo/a.
Tiempo de calidad con el/la hijo/a mayor: es importante establecer una rutina de tiempo de calidad a solas con su hijo/a mayor antes de que llegue el bebé, como ir al parque infantil. Continúe con esta rutina después de que nazca el bebé. Este tiempo dedicado es vital para su bienestar y les ayuda a adaptarse a la nueva dinámica familiar. Gradualmente, puede incluir al bebé en más actividades familiares, pero es importante que dedique al menos una tarde a la semana a pasar tiempo a solas con su hijo/a mayor.
El periodo inicial, cuando el bebé come y duerme principalmente, a menudo transcurre sin problemas y con poca reacción por parte de su hijo/a mayor. Sin embargo, pueden surgir problemas más adelante, cuando el bebé adquiere más movilidad y comienza a entrar en el espacio de su hijo/a mayor. En este punto, es posible que el bebé se lleve los juguetes de su hijo/a mayor y que la reacción de este/a incluya agresividad. Es vital detener cualquier agresión física hacia el bebé y, al mismo tiempo, animar a su hijo/a mayor a expresar sus sentimientos verbalmente.
No es ningún secreto que el nacimiento de un nuevo bebé puede perturbar la dinámica de la familia y, a menudo, su hijo/a mayor lo vive como un terremoto (a veces meses después del nacimiento). Sin embargo, los padres no deben sentirse culpables por los cambios que experimenta su hijo/a mayor. Existe un consenso general sobre que repartir la atención y los recursos parentales entre varios niños favorece un desarrollo saludable, aunque cada niño reciba menos por separado.
Implicar al hermano mayor: a muchos niños les gusta ayudar y sentirse importantes. Puede ayudar a que se adapten a los cambios en la familia. Es una buena idea animarles a que ayuden, elogiar sus esfuerzos y permitirles contribuir. Sin embargo, hay que tener cuidado de no sobrecargarles ni desatender sus propias necesidades como niños. Si su hijo/a mayor se resiste a ayudar, evite las críticas. Recuerde que, a veces, tienen derecho a priorizar sus experiencias.
Mantener su relación: es de esperar que la carga aumente y con ella también la necesidad de «marcar» las tareas. Para evitar un desgaste excesivo en su relación matrimonial, es esencial establecer un punto de referencia fijo para pasar tiempo de calidad en pareja fuera de casa de manera periódica. Este tiempo no es un lujo: le ayudará a encontrar un espacio de disfrute compartido y de comunicación que no se base únicamente en el intercambio de instrucciones para el funcionamiento del hogar.
Esperamos que esta guía le sirva de ayuda. Si tiene más preguntas, contacte con nosotros y se las responderemos con mucho gusto.
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Este contenido ha sido creado únicamente con fines educativos generales y puede cambiar con el tiempo. Consulte a su médico si tiene alguna duda relacionada con una condición médica, ya que el contenido aquí presentado no sustituye un plan de atención determinado por un médico










