La gestación subrogada, que en su momento fue un tema poco conocido para la mayoría, se ha convertido en los últimos años en un asunto ampliamente reconocido y debatido a nivel mundial. La influencia de las redes sociales, junto con los avances sociales, normativos y científicos, ha contribuido a dar visibilidad al tema —pero también ha propiciado la difusión de información errónea y mitos.
Por ello, hemos reunido cinco mitos frecuentes —y la verdad que se esconde tras ellos:
Mito 1: La gestación subrogada está disponible para todo el mundo, en cualquier país
Verdad: La gestación subrogada está regulada de forma diferente según el país. En algunos países, como Francia y Alemania, está completamente prohibida. En otros, solo está permitida bajo condiciones muy específicas, como en casos exclusivamente altruistas, únicamente para parejas heterosexuales casadas, o solo en situaciones médicas muy concretas.
Mito 2: La gestante puede cambiar de opinión después del parto y quedarse con el bebé
Verdad: En los países donde la gestación subrogada está regulada legalmente, se firma de antemano un contrato vinculante que establece claramente la identidad y los derechos de los futuros padres. Este contrato garantiza la seguridad jurídica de la paternidad/maternidad intencionada y elimina la posibilidad de que la gestante cambie de opinión. Además, los casos en los que una gestante intenta quedarse con el bebé son hoy en día extremadamente raros y, cuando ocurren, suelen estar vinculados a situaciones del pasado con “subrogación tradicional”, en la que la gestante tenía vínculo genético con el bebé.
Mito 3: Las gestantes lo hacen solo por dinero
Verdad: Aunque en algunos países se permite una compensación económica por la gestación subrogada, numerosos estudios y testimonios personales demuestran que, incluso si el motivo inicial puede ser financiero, durante el proceso suelen cobrar mayor relevancia las motivaciones altruistas. Esto ocurre especialmente cuando existe una relación cercana entre la gestante y los futuros padres. Muchas gestantes deciden hacerlo desde un sincero deseo de ayudar a otras personas a cumplir su sueño de formar una familia.
Mito 4: La gestación subrogada utiliza los óvulos de la gestante
Verdad: En todos los países donde la gestación subrogada está legalmente regulada, el modelo estándar es la subrogación gestacional —es decir, el embarazo se lleva a cabo con un embrión creado a partir de óvulos de la madre intencionada o de una donante, nunca con los óvulos de la gestante. De este modo, no existe ningún vínculo genético entre la gestante y el bebé.
Mito 5: Cualquier mujer fértil puede ser gestante
Verdad: Cada país establece criterios específicos para ser gestante. En la mayoría de los casos, se exige que la candidata haya tenido al menos un embarazo y parto exitoso. Esta experiencia es importante tanto desde el punto de vista médico —para reducir riesgos— como desde el punto de vista legal y emocional, ya que disminuye las probabilidades de complicaciones durante o después del proceso.










