Embarazo múltiple: todo lo que necesitas saber

¿Qué es el embarazo múltiple o gemelar?

Tener dos bebés o más al mismo tiempo es el sueño de muchos padres. Gracias a las técnicas de fertilización in vitro, la posibilidad de tener un embarazo múltiple ha aumentado. A través de la transferencia de más de un embrión en el útero se aumenta la posibilidad de generar gemelos.

En el proceso de subrogación es bastante común que se gesten gemelos. En general, esto sucede porque las parejas que pasan por el proceso desean tener hijos a partir de los gametos de cada uno de los padres, combinados con óvulos de donadoras. Sin embargo, aunque sea común, el embarazo múltiple presenta algunos riesgos mayores comparado con un embarazo único. Por eso, en los últimos años, las grandes clínicas de reproducción asistida de renombre ofrecen una asesoría mayor a los futuros padres en cuanto a la decisión de transferir más de un embrión en un intento de embarazo.

Para los futuros padres que están en el proceso de subrogación, se recomienda que consideren los riesgos que conlleva el embarazo gemelar, pues pueden culminar en gastos extra al proceso. Por ejemplo, gastos hospitalarios, unidad de terapia intensiva neonatal, y aumento de tiempo de estadía en el país donde se realiza el proceso de subrogación después del nacimiento, entre otros.

Actualmente, en nuestro proceso de subrogación, a pesar de que existe la posibilidad de un embarazo gemelar, solo está permitido hacer una transferencia de hasta dos embriones por cada intento de fertilización, siguiendo las instrucciones de los médicos especialistas responsables de los procesos. Y, si hay un nacimiento de gemelos, la madre gestante recibe una compensación extra.

Problemas comunes del embarazo gemelar

Los problemas que pueden surgir en un embarazo múltiple son causados por la sobrecarga del organismo de la mujer que está embarazada. Los más comunes son:

  • Aborto espontáneo: Las primeras 12 semanas son decisivas en cualquier embarazo. Sin embargo, en el caso de gemelos, existe la posibilidad de que la mujer pierda solo a uno de los bebés.
  • Presión alta: Por más que la madre gestante no tenga esta enfermedad, el problema se puede desarrollar durante el embarazo y desaparecer después del nacimiento.
  • Diabetes: Al igual que la presión alta, es un problema que comienza y termina con el embarazo. El control de la alimentación, ejercicio y, si es necesario, la insulina, pueden ayudar a controlar fácilmente el nivel de azúcar en la sangre.
  • Preeclampsia: Deriva de la presión alta. Este problema causa una disfunción en los vasos sanguíneos, lo que puede restringir el crecimiento de los bebés. Tiene como síntoma la presencia de proteína en la orina, lo que es fácilmente detectable a través de un examen de laboratorio.
  • Parto prematuro: Cerca del 50% de los embarazos gemelares terminan en parto antes de las 37 semanas de gestación. Sin embargo, la tasa de sobrevivencia de los bebés prematuros es igualmente alta.

Durante todo el proceso de subrogación es importante que los futuros padres busquen información y apoyo con sus médicos especialistas para definir el número de embriones deseados. Es una pequeña decisión, pero de gran importancia.